JORGE CIAMARRA

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JORGE CIAMARRA

Gastrónomo Profesional
Generación 2008

«Recomiendo Crandon Gastronómico porque es un curso realmente práctico, cada estudiante prepara la receta que se enseña. Al finalizar el curso, tenés las herramientas para enfrentar la realidad de una cocina. También por las pasantías internas que te foguean y por el nivel de los productos con los que se trabaja».

¿Por qué estudiaste Gastronomía?

Siempre me gustó la cocina, era un hobbie que en un momento pasó a ser mi trabajo. Desde chico cocinaba, mi madre lo hacía y yo la ayudaba. Así que cuando tuve que decidir a qué dedicarme, opté por la gastronomía profesional.

 

¿Por qué elegiste Crandon Gastronómico?
Averigüé en varias escuelas y en Crandon Gastronómico atendieron todas mis inquietudes. Sentí que ese era mi lugar, fue una cuestión de comodidad y de empatía.

¿Qué fue lo que más te gustó del curso?
Cocina Salada fundamentalmente; aunque me gustaron todas las materias.

¿Qué hiciste al finalizar la carrera?
A fines de 2009, al terminar la carrera, llevé mi currículum al Club de Golf y me tomaron para trabajar en los eventos. Durante 2010 trabajé ahí y en la Cafetería de Crandon; además cursé el Profesorado en Crandon Gastronómico. En febrero de 2011 comencé en Cuidate, continuaba en la Cafetería y los fines de semana en el Club de Golf. A partir de marzo de 2012 me dediqué exclusivamente al trabajo en la Cafetería.

¿Qué hacías en cada lugar?
En el Club de Golf trabajaba en los eventos, entraba a las 16 h para elaborar los platos y los bocados para la fiesta de cada noche. Al finalizar la producción trabajaba en el servicio de la fiesta, me quedaba hasta las 6 de la mañana del día siguiente.

En Cuidate hacía las tartas y los alfajorcitos de maicena para diabéticos que se producían en grandes cantidades. A veces también me tocaba preparar platos.

En la Cafetería de Crandon comencé como pasante y me encargaba de las hamburguesas, del puré, de las papas fritas y de las milanesas. Era responsable del fritador. Después me tocó preparar las tartas, los sándwiches (olímpicos, bocatas y tortugas) y las ensaladas. Al tiempo pasé a ser cocinero, era la mano derecha de la encargada y a partir de 2012 soy encargado de la Cafetería de Secundaria de Crandon.

¿Qué hace un encargado de cocina de una cafetería liceal?
Soy responsable de las compras, de supervisar la cocina, de estar al tanto del trabajo de las cajeras, de controlar horarios, mercadería, pedidos extra, etc. También me encargo de los eventos, todo lo que sucede en la cafetería pasa por mí, desde una merienda compartida hasta una celebración mayor.

¿Te gusta el trabajo a pesar de no cocinar?
Me gusta el trabajo y, como me gusta tanto cocinar, “meto mano” en la cocina cuando puedo. En los eventos ayudo al grupo de cocina, especialmente cuando hay que hacer bocados especiales. Yo soy cocinero, así que me gusta estar en la cocina. También me gusta enseñar, por eso en 2014 me hice cargo de un taller de cocina para CPP (Centro de Participación Popular) que es una ONG que ofrece actividades para estudiantes de Secundaria. Cada viernes preparábamos, durante tres horas una receta especialmente pensada para chicos de 12 a 18 años.

¿Por qué recomendarías Crandon Gastronómico?
Porque es un curso realmente práctico, cada estudiante prepara la receta que se enseña. Al finalizar el curso, tenés las herramientas para enfrentar la realidad de una cocina. También por las pasantías internas que te foguean y por el nivel de los productos con los que se trabaja.

¿Qué te gusta cocinar?
Panes, pastas, pizzas… me tira la sangre italiana.

 

¿Por qué estudiaste Gastronomía?

Siempre me gustó la cocina, era un hobbie que en un momento pasó a ser mi trabajo. Desde chico cocinaba, mi madre lo hacía y yo la ayudaba. Así que cuando tuve que decidir a qué dedicarme, opté por la gastronomía profesional.

 

¿Por qué elegiste Crandon Gastronómico?
Averigüé en varias escuelas y en Crandon Gastronómico atendieron todas mis inquietudes. Sentí que ese era mi lugar, fue una cuestión de comodidad y de empatía.

¿Qué fue lo que más te gustó del curso?
Cocina Salada fundamentalmente; aunque me gustaron todas las materias.

¿Qué hiciste al finalizar la carrera?
A fines de 2009, al terminar la carrera, llevé mi currículum al Club de Golf y me tomaron para trabajar en los eventos. Durante 2010 trabajé ahí y en la Cafetería de Crandon; además cursé el Profesorado en Crandon Gastronómico. En febrero de 2011 comencé en Cuidate, continuaba en la Cafetería y los fines de semana en el Club de Golf. A partir de marzo de 2012 me dediqué exclusivamente al trabajo en la Cafetería.

¿Qué hacías en cada lugar?
En el Club de Golf trabajaba en los eventos, entraba a las 16 h para elaborar los platos y los bocados para la fiesta de cada noche. Al finalizar la producción trabajaba en el servicio de la fiesta, me quedaba hasta las 6 de la mañana del día siguiente.

En Cuidate hacía las tartas y los alfajorcitos de maicena para diabéticos que se producían en grandes cantidades. A veces también me tocaba preparar platos.

En la Cafetería de Crandon comencé como pasante y me encargaba de las hamburguesas, del puré, de las papas fritas y de las milanesas. Era responsable del fritador. Después me tocó preparar las tartas, los sándwiches (olímpicos, bocatas y tortugas) y las ensaladas. Al tiempo pasé a ser cocinero, era la mano derecha de la encargada y a partir de 2012 soy encargado de la Cafetería de Secundaria de Crandon.

¿Qué hace un encargado de cocina de una cafetería liceal?
Soy responsable de las compras, de supervisar la cocina, de estar al tanto del trabajo de las cajeras, de controlar horarios, mercadería, pedidos extra, etc. También me encargo de los eventos, todo lo que sucede en la cafetería pasa por mí, desde una merienda compartida hasta una celebración mayor.

¿Te gusta el trabajo a pesar de no cocinar?
Me gusta el trabajo y, como me gusta tanto cocinar, “meto mano” en la cocina cuando puedo. En los eventos ayudo al grupo de cocina, especialmente cuando hay que hacer bocados especiales. Yo soy cocinero, así que me gusta estar en la cocina. También me gusta enseñar, por eso en 2014 me hice cargo de un taller de cocina para CPP (Centro de Participación Popular) que es una ONG que ofrece actividades para estudiantes de Secundaria. Cada viernes preparábamos, durante tres horas una receta especialmente pensada para chicos de 12 a 18 años.

¿Por qué recomendarías Crandon Gastronómico?
Porque es un curso realmente práctico, cada estudiante prepara la receta que se enseña. Al finalizar el curso, tenés las herramientas para enfrentar la realidad de una cocina. También por las pasantías internas que te foguean y por el nivel de los productos con los que se trabaja.

¿Qué te gusta cocinar?
Panes, pastas, pizzas… me tira la sangre italiana.

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